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En el marco del 75º aniversario de la Casa del Niño, Julio César Silva y José Rossi, integrantes de la cooperadora compartieron emotivas palabras en las que destacaron el valor de la institución en sus propias historias de vida y el compromiso de seguir acompañando a las nuevas generaciones.

Julio César Silva expresó su emoción por el encuentro: “Quiero agradecer a toda la gente que ha venido, a exalumnos, maestras y público en general. Me pone muy contento ver que han venido a visitarnos, a festejar nuestros 75 años”.

Visiblemente movilizado, agregó: “Les hablo desde mi corazón. Gracias Casa del Niño por todo lo que me ha dado”. Y recordó: “Recién me encontraba con ex maestras y ex compañeros, y cada foto que veíamos nos decíamos ‘¿te acordás?’. Es muy hermoso, después de tantos años, volver a recordar todo eso. La verdad es que me da mucho orgullo estar acá”.

“Me pone muy contento, nos sentimos acompañados”, señaló y agregó: “Así como estos chicos que hoy están acá fabricando sus sueños, así me tocó a mí en algún momento. Gracias a las maestras, ellas siempre nos contuvieron, nos ayudaron y nos hicieron felices, fue grato haber estado y haber pertenecido a Casa del Niño”.

Sobre el rol actual en la cooperadora, señaló: “Tratamos, como grupo, de poder darle todo lo mejor a los chicos. Todo lo que podamos trabajar y conseguir para ellos, lo vamos a tratar de hacer, así como fue con el micro, y hay que agradecer a la Municipalidad y a la familia Prieto”.

“Cuando con José vimos el micro llorábamos los dos, no lo podíamos creer”, señaló.

Por su parte, José Rossi también compartió su testimonio y trayectoria vinculada a la institución: “Todos los que transitamos por este hermoso lugar no lo vamos a olvidar nunca. Yo vine a Casa del Niño desde 1960 a 1964, y esos cuatro años me marcaron mucho”.

En relación a su participación en la cooperadora, contó: “Un día me invitaron a integrar una comisión de exalumnos y empezamos a trabajar para la Casa del Niño. Hoy llevo 46 años trabajando para la cooperadora y soy inmensamente feliz, este último tiempo me conmovió muchísimo esta llegada de los 75 años de Casa del Niño, porque durante veinte días o más

estuvimos recorriendo y convocando a ex integrantes y personal, con muchas ganas de que todos pudieran estar presentes. Y creo que lo logramos”.

 

Finalmente, valoró el acompañamiento de la comunidad: “La ayuda del Municipio, de la gente y del pueblo fue fundamental. Uno pide colaboración y enseguida aparecen las respuestas. Como cooperadora y como parte de la Casa del Niño, estoy inmensamente agradecido”.