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En el marco de las acciones de formación y fortalecimiento de los equipos de trabajo de los Jardines Maternales Municipales, se realizó una capacitación “La organización de los cuidados en el Primer Ciclo de Nivel Inicial: desayunos y meriendas”, destinada a cocineras, auxiliares de cocina, auxiliares de sala del turno tarde y coordinadoras de las instituciones municipales.

La propuesta estuvo a cargo de la Licenciada en Nutrición Rocío Puhl, quien compartió herramientas y reflexiones vinculadas con la alimentación durante la primera infancia y, particularmente, con la importancia del desayuno y la merienda como momentos de cuidado, encuentro y acompañamiento en la vida cotidiana de los niños.

La coordinadora de los Jardines Maternales Municipales, Sandra Herrero, explicó que el encuentro surgió a partir de la necesidad de “fortalecer las prácticas de cuidado dentro de los jardines maternales”, destacando especialmente el rol que cumplen los equipos de cocina en la vida cotidiana de las instituciones.

“Las cocinas son un eslabón muy importante en el día a día. Por eso, este conversatorio estuvo destinado al personal de cocina y a los auxiliares del turno tarde que preparan la merienda”, señaló.

En este primer encuentro, el abordaje estuvo centrado en los desayunos y las meriendas, con el objetivo de continuar trabajando progresivamente en propuestas que permitan mejorar y equilibrar la alimentación que reciben los niños.

“Nos focalizamos en estos dos puntos importantes para después ir ampliando, perfeccionando y mejorando las propuestas, para que nuestros alumnos reciban un desayuno y una merienda equilibrados”, explicó Herrero.

Por su parte, la nutricionista Rocío Puhl destacó que durante el conversatorio se trabajó sobre distintas alternativas para mejorar los desayunos y meriendas, haciendo especial hincapié en la posibilidad de incorporar mayor cantidad de proteínas y fibra.

También se abordaron estrategias para acompañar a los niños en la incorporación de nuevos alimentos y ampliar progresivamente la variedad de sabores y preparaciones que forman parte de su alimentación cotidiana.

“Estuvimos hablando sobre cómo lograr que los chicos acepten alimentos nuevos. La idea es incorporar desayunos más salados, no tan dulces, para que empiecen a conocer y aceptar cosas a las que no están tan acostumbrados y puedan desarrollar un poco más su paladar”, explicó Puhl.

En este sentido, la profesional remarcó la importancia de promover una alimentación más variada desde los primeros años, generando hábitos saludables y acompañando a los niños y niñas en el descubrimiento de nuevos alimentos.

Estos espacios de formación continua permiten fortalecer las prácticas de los equipos que trabajan diariamente en los Jardines Maternales Municipales y reafirman el compromiso del Municipio con una educación y cuidados de calidad desde la primera infancia.