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En el marco de los actos por el 150° aniversario de Trenque Lauquen, Isabel Araujo, Lonko de la comunidad mapuche tehuelche Cacique Pincén y Anahí Mansilla, integrante de la comunidad compartieron un mensaje centrado en la memoria histórica, el diálogo y la construcción conjunta del futuro.

En sus palabras, Isabel Araujo destacó especialmente la presencia de las nuevas generaciones: “es muy importante la presencia de los niños y los jóvenes”, y señaló que esta fecha “no la celebramos, pero sí es una conmemoración y un recuerdo a esta historia que tiene dos participantes muy importantes y que no podemos borrar”.

En ese sentido, remarcó el camino sostenido por la comunidad: “Hemos tomado el camino desde hace muchísimos años de construir un diálogo permanente, un diálogo que hemos heredado de nuestros mayores”, y agregó que ese proceso permite entender que “en este territorio somos parte de un todo, todos quienes habitamos el territorio”.

Araujo también compartió su historia personal y su identidad, atravesada por distintas raíces: “Mi descendencia es mapuche tehuelche, pero también tuve un padre de descendencia vasca, por eso también estoy atravesada por otras culturas”, pero resaltó la fuerza de su linaje materno, que la llevó desde muy joven a involucrarse en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, participando en hitos como la Ley 23.302 y la reforma constitucional de 1994 y tantos otros derechos que están plasmados en la Carta Magna de la República Argentina y, que reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos originarios.

Asimismo, expresó que “Trenque Lauquen es un cobijo” en comparación con otras realidades del país, y valoró que en la ciudad “hemos podido construir otro camino, un camino de diálogo que realmente nos ha llevado a que podamos ser escuchados”.

En ese marco, sostuvo que el reclamo de las comunidades no solo refiere a derechos, sino también a “una reparación histórica que se tiene que dar”, y destacó que el proceso local se ha basado en la escucha y en un mensaje claro: “La construcción colectiva, la construcción comunitaria y siempre lo llevo a cada lugar que voy”.

“Creo que donde hubo una escucha es porque también hubo un mensaje que fue recibido desde otro lugar, y que siempre fue un mensaje claro el que dimos: el de la construcción colectiva”, afirmó, al tiempo que subrayó la importancia de pensar en las futuras generaciones: “para que podamos dejarle a nuestros jóvenes y niños un futuro mejor”.

Finalmente, agradeció al intendente Francisco Recoulat “porque son muchos los proyectos que la comunidad tiene con la Municipalidad” y remarcó la importancia de seguir avanzando en esos proyectos conjuntos, como el desarrollo de la educación intercultural bilingüe, el acceso a la vivienda para nuestras familias y el fortalecimiento de la comunidad.

“Creo que sin las dos miradas y sin esa comunión, no sería posible”, concluyó.

Por su parte, Anahí Mansilla, integrante de la comunidad mapuche tehuelche, compartió un mensaje centrado en la memoria, la identidad y el futuro. Durante su intervención, recordó que el territorio “ya tenía historia y espíritu” antes de la fundación de la ciudad, y señaló que la llamada conquista del desierto implicó “ruptura, despojo y silencio”, aunque no logró borrar la presencia de los pueblos originarios: “seguimos habitando, cuidando y amando este territorio”.

Asimismo, destacó la importancia del diálogo y los acuerdos con el Municipio, considerándolos un camino que requiere “compromiso, escucha y continuidad”.

Finalmente, invitó a que el aniversario “no sea solo celebración, sino también memoria activa”, y a construir el futuro “con todas las voces y desde el respeto”.