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“Esto es muy fuerte para mí, muchas gracias a todos los que hicieron de esto un homenaje”, comenzó su mensaje la flamante Fortinera Trenquelauquenche 2026, la reconocida y querida docente de larga trayectoria comunitaria María Cristina Cerdá, quien agradeció a la Municipalidad de Trenque Lauquen, al intendente Francisco Recoulat y “a las compañeras del Taller Protegido Peñi Hué, que es una organización no gubernamental a la que concurren 29 operarios discapacitados y que realizan un trabajo de excelencia”, marcó.

En alusión al trabajo que se realiza en el Taller, remarcó que “los que estamos ahí somos un poco más felices que ellos (los operarios) porque no saben el orgullo que es poder ayudar” y destacó el aporte y colaboración de los padres, la cooperadora y empresas que ayudan. “Trenque Lauquen es muy solidario”, dijo e invitó “a todos a que nos visiten, ahí van a poder valor el placer que significa ayudar”.

María Cristina Cerdá fue propuesta por el Taller Protegido Peñi Hué y es trenquelauquenche; fue Maestra Nacional Normal, egresada de la última promoción del año 1969, y continuó su formación con el Profesorado en Discapacidad en el Instituto n.° 40.

Desarrolló su vocación como docente rural en parajes como Trongé, La Porteña, El Palomar y Las Guasquitas, dejando huellas imborrables en cada comunidad. Más tarde, se desempeñó como maestra y directora de la Escuela n.° 2 en planta urbana.

En 1988 llegó como estudiante al Taller Protegido Peñi Hué, no desde un lugar visible, sino desde el compromiso silencioso, cotidiano y profundamente humano. Y nunca más se fue.

Allí encontró su lugar, su misión, su forma de dar. Desde entonces, ha dedicado su vida a tender la mano sin esperar nada a cambio. Su labor, absolutamente desinteresada, es reflejo de una solidaridad genuina, acompañando a la institución y, especialmente, a los 29 trabajadores que día a día desarrollan allí sus tareas. Siempre atenta. Siempre presente. Velando por el bienestar de cada uno, acompañando no solo en lo institucional, sino también en lo personal, cuando la vida así lo requiere.

Quienes la conocen saben que su mayor recompensa no está en los reconocimientos, sino en lo más simple y valioso: una sonrisa, un abrazo sincero. También conocen sus momentos difíciles y su enorme fortaleza para seguir adelante, sin soltar nunca su compromiso. Más de 30 años de entrega, de amor y de vocación. Más de 30 años siendo sostén, guía y ejemplo, quien ahora es la nueva Fortinera Trenquelauquenche, en el marco del 150º aniversario de la ciudad.