Uno de los momentos más significativos del acto oficial por el 136° aniversario de Beruti fue el homenaje a las Obreras berutenses, que comenzó con la proyección de un video realizado por alumnas del Instituto Agrotécnico Padre Castellaro, junto a la profesora Julieta Flores, en el interior del Cine La Luisa, y posteriormente el descubrimiento de una escultura conmemorativa, una obra del artista plástico y muralista local Javier Núñez.
El acto fue encabezado por el intendente Francisco Recoulat y el delegado municipal, Matías Parras, y contó con la presencia de autoridades, representantes de instituciones y vecinos.
El video que se proyectó en el Cine La Luisa, donde se realizó el acto central, recuperó testimonios y recuerdos de mujeres que fueron protagonistas de una etapa fundamental de la historia de Beruti vinculada al trabajo fabril. A través de sus voces, el video permitió reconstruir experiencias relacionadas con el trabajo cotidiano, las fábricas, los horarios, las máquinas, las compañeras y los vínculos que se construyeron alrededor de aquella actividad.

El homenaje buscó reconocer a las mujeres que formaron parte de aquella etapa, tanto a quienes continúan viviendo en la comunidad como a aquellas que ya no están, pero cuya historia permanece como parte de la memoria colectiva de Beruti.
Luego de la proyección, autoridades, obreras y vecinos se trasladaron hasta la esquina de Rivadavia y Mitre, donde se realizó el descubrimiento de una escultura dedicada a las Obreras de Beruti.
El descubrimiento de la escultura estuvo a cargo del intendente Francisco Recoulat, el artista plástico Javier Núñez, autoridades del Instituto Agrotécnico Padre Castellaro y las obreras de la fábrica, en un momento especialmente emotivo que permitió poner en valor su trabajo, esfuerzo y compromiso.
Posteriormente, el presbítero Juan Kukilka realizó la bendición de la escultura y del espacio, y Julieta Flores, del Instituto Agrotécnico Padre Castellaro, se refirió a la importancia del homenaje a estas mujeres que “fueron parte de una época de trabajo, crecimiento y esfuerzo de nuestro pueblo; mujeres que cada día salían de sus hogares para ocupar su lugar en la fábrica y que al regresar continuaban siendo sostenes de sus familias y parte activa de nuestra comunidad”.
Además, dijo que la escultura “no representa solamente a una mujer, representa a todas: a las que trabajaron por muchos años, a las que lo hicieron por un tiempo, a las que hoy pueden acompañarnos y de una manera muy especial a aquellas que ya no están entre nosotros”.
“Esta obra tiene muchos nombres, muchas historias y muchos rostros”, señaló.

. LA ESCULTURA
Por su parte el artista Javier Núñez compartió detalles sobre el significado y la concepción de la obra, y agradeció “a quienes se les ocurrió la idea, a quienes pensaron en mí para poder realizarla, al Municipio, a la Delegación y a toda la gente que trabajó porque hay muchas cosas que hacer hasta que queda parada ahí”.
“Recortada en acero, la figura de esta obrera empoderada, como símbolo de una comunidad pujante y emprendedora, se alza con los brazos levantados, sosteniendo un ovillo que representa el mundo textil, y la memoria de tantas manos que tejieron la historia”, explicó Nuñez.
Además, “el metal oxidado con la pátina del tiempo pasado, acentúa la figura de una mujer firme y resiliente como símbolo de esfuerzo y perseverancia, la obra escultórica propuesta, encarnada en esta figura femenina, busca generar en el caminante receptor, identidad colectiva además de visibilizar el poder del trabajo femenino”.
“El emplazamiento de esta obra, como remate de la calle Mitre en el predio ferroviario, pretende generar un pequeño hito urbano reivindicando el valor de las mujeres en el mundo del trabajo, como acto creativo y emancipador, es una figura que no solo sostiene hilos, sino también sueños, comunidad y futuro”, señaló el escultor.
Como parte del homenaje, las obreras colocaron además una ofrenda floral al pie del monumento, en representación también de aquellas mujeres que no pudieron estar presentes y de quienes ya no están, pero continúan formando parte de la historia de la comunidad.
El nuevo espacio se suma así al patrimonio de Beruti como un lugar de memoria y reconocimiento a las mujeres que fueron protagonistas de una etapa importante de la vida de la localidad y que, además de su trabajo, sostuvieron sus familias y participaron activamente de la vida comunitaria.
Las actividades continuaron después con el acto de Bomberos Voluntarios de Beruti en su 38º Aniversario.