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En el marco de los festejos por el 150º aniversario de la fundación de la ciudad, diseñador industrial trenquelauquense Lucas Deza realizó, en coordinación con el Municipio, una escultura conmemorativa que refleja la identidad y la historia local que fue modelada e impresa en 3D, y que será entregada como un presente por las autoridades en los actos centrales como reconocimiento y homenaje a instituciones y personalidades de la comunidad.

En ese marco mantuvo una reunión con el intendente Francisco Recoulat y el director de Cultura, Guillermo Ruiz donde conversaron sobre el diseño y la propuesta. Acerca del proyecto, Deza comentó que “después de mucho pensar, entendí que el mejor punto de partida era la historia. Volver al momento fundacional, a lo que ocurría hace 150 años”.

En la base, la escultura, que está formada por 20 partes que se encastran y pegan, lleva las palabras HISTORIA y PROGRESO, y en el centro, en dorado, los 150 años. La forma circular y el color de la base remite al espejo de agua que dio el nombre de la ciudad

De un lado, los pueblos originarios: el cacique Pincén sobre su caballo, rodeado de naturaleza, junto a un toldo mapuche que representa su forma de vida. Está trabajado en tonos tierra, asociados a la naturaleza y a la simpleza.

Del otro lado, el General Conrado Villegas, el fortín como símbolo de la época, y el tren avanzando, representando el progreso y el desarrollo de la ciudad. Este sector está en tonos cemento.

En el punto donde ambos mundos se encuentran, aparece un mapa de la ciudad, para entender que Trenque Lauquen no es solo un punto, sino una gran extensión con identidad propia de todo el distrito.

“El encuentro también está representado por el arco o puente en la parte superior, simbolizando la convivencia entre lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos. En ese arco también se encuentran la fecha de fundación y la del aniversario”, explicó el autor de la obra.

En este sentido subrayó que “esta escultura no es un tótem, sino más bien un diorama. En su centro hay un vacío que, en realidad, es una ventana: una ventana al futuro. Un futuro enmarcado por todas las partes que construyen nuestra identidad”.

“Lo más interesante es que ambas realidades convivieron en tiempo y espacio, con sus formas de vivir, idiomas y costumbres. De hecho, nuestro nombre proviene de una expresión mapuche que significa “Laguna redonda”, expresó el diseñador industrial trenquelauquense.