Con una imponente puesta en escena y una propuesta de gran calidad artística, el espectáculo “Trenque Lauquen, Reflejo de una Luz Propia” coronó anoche (domingo) los festejos centrales por el 150º aniversario de la ciudad, emocionando al público que colmó la Plaza San Martín.
El show se convirtió en un verdadero espacio de encuentro y celebración colectiva, con la participación de más de 150 artistas locales en escena, entre músicos, bailarines y referentes de distintas expresiones culturales de la comunidad.


La propuesta artística logró combinar música, danza y narrativa en un recorrido simbólico por la identidad de Trenque Lauquen, poniendo en valor su historia, sus raíces y el presente de una ciudad construida colectivamente.
A lo largo de la presentación, el público pudo disfrutar de una cuidada puesta integral, donde la escenografía, la iluminación y la coordinación artística acompañaron cada intervención, generando momentos de gran impacto visual y emotivo.

“Somos una ciudad que sabe brillar con identidad propia. Porque 150 años después, el reflejo más potente no está en las afueras sino en nosotros mismos”, señalaron los impulsores del espectáculo, en un mensaje que atravesó toda la propuesta.
La producción contó con la participación de destacadas academias, agrupaciones y artistas locales, entre ellos el Grupo de Danzas Anaiche; los ballets juvenil y de adultos del Club Barrio Alegre; Equilibra Producciones – Eco Dance; el Coro Mester de Juglaría; la Orquesta Sinfónica Municipal, junto a músicos y cantantes como Mariano y la Yesca, Anahí Mansilla, Andrés Fonterosa, Jorge Alemán Azpiroz, Pablo Díaz, Franco Ibarra, Melisa Ribelotta Domecq, Agustina Iparraguirre, Mariano Tagliabue, Hugo Altamiranda y Marcela Demaría (Luna y Misterio) y Martín Butler.


La dirección general estuvo a cargo de Julieta Álvarez y Mariano Soldivier, con la asistencia de Andrea Gómez Corvalán y Nicolás Miramont, quienes lograron articular una propuesta colectiva que reflejó el talento y la diversidad cultural de la ciudad.
De esta manera, el espectáculo no solo cerró los actos centrales del 150º aniversario, sino que dejó una imagen potente: la de una comunidad que, a través del arte, celebra su historia, reafirma su identidad y proyecta su futuro.
