
La historia de Edith Daneri es una parábola con una moraleja que más o menos dice: no es necesario gritar para hacerse escuchar, ni mostrarse para ser visto.
Dueña de un perfil bajo, sin exposiciones mediáticas ni frases altisonantes, es la Secretaria de Gobierno del Municipio, una de las áreas más importantes.
Abogada y Escribana, hija de un mecánico y una ama de casa con facilidad para la artesanÃa, que por capricho del destino nació en Urdampilleta (BolÃvar) porque en su pueblo, Pirovano, no habÃa hospital, llegó a Trenque Lauquen a los 3 años de edad. QuerÃa ser arquitecta pero estudió AbogacÃa en La Plata y fue una alta funcionaria del Poder Judicial de Trenque Lauquen.
Pero las cosas no le llovieron del cielo. Empezó de abajo, haciendo mandados en un estudio de abogados en La Plata para ganar un sueldo que le permitió costearse sus estudios, y aunque habla muy bajo dice que eso no es sinónimo de mano blanda.
“Soy muy firme. Muchos piensan que porque hablo bajo y tengo baja estatura no lo soy, pero no es asÃâ€, dice la Secretaria de Gobierno. “El perfil del Dr. Barracchia impone un perfil más bajo del Secretario de Gobierno porque la figura del Intendente es muy fuerte. Tengo una relación excelente, me encanta trabajar con él, se aprende mucho. No creo necesario tener un perfil más alto, serÃa forzar una situaciónâ€, asegura.
“Lo mÃo es coordinar, trabajar, una mano que a lo mejor no se ve, pero siempre estoy trabajando, proyectando y no descansandoâ€.
La funcionaria le escapa a la exposición pública y señala que la gestión Barracchia es “excelente, no sé cuántos municipios pueden mostrar todos los dÃas una inauguración o poner en marcha un proyecto nuevo. Esta gestión se adelanta a los problemas, ese también es mi perfil, no me gusta salir a apagar incendiosâ€.
Daneri no siempre imaginó su vida entre el Código Civil y el Código Penal. Una vez pensó diseñar rascacielos o casas a orillas del mar.
Su sueño fue ser arquitecta, pero terminó en la Facultad de AbogacÃa. “Me hubiese gustado ser arquitecta, tengo un sentido estético que me encanta, pero no podÃa sostener esa carrera, en mi época era muy cara por los materiales y demásâ€. Pero despunta el vicio con su casa: “Siempre estoy cambiando las cosas, pintando, haciendo algo, y tengo algún proyecto porque a mi marido le gustarÃa vivir cerca del mar y diseñar una casitaâ€.