Carlos Fritz es Tesorero de la Municipalidad desde hace casi 35 años. Es el hombre de gesto adusto, de impecable saco y corbata y rápido caminar con el que recorre los metros desde el Palacio Municipal a los bancos, está a punto de enfrentar la primera entrevista en casi 35 años de trabajo en la Comuna.
Es el Tesorero del Municipio, una de las funciones fundamentales en la dinámica de trabajo de una administración pública. La suya es la última firma en todo movimiento de ingreso o egreso de dinero, en una Comuna que mueve casi 10 millones de pesos mensuales, y el secreto para sostenerse durante tanto tiempo en el cargo es “ser el hombre de confianzaâ€, dice.
Fritz tiene 55 años, ingresó hace 34 a la Comuna con sólo 22 años, la mitad de la carrera de Contador en el bolsillo y el pelo bien corto por el reciente egreso del Servicio Militar. “Salà en mayo de la Colimba, como no podÃa volver a cursar ese año, me propuse trabajar y al otro año volver a estudiarâ€, dice. Pero luego de trabajar en una maderera pasó a la Comuna y allà se quedó hasta hoy. “Ante los primeros cambios de gobierno renunciaba para que me la acepten y volvÃa a estudiar. Luego cuando me casé ya no lo hiceâ€, confiesa. Fritz fue ratificado una y otra vez por todos los interventores durante el perÃodo de facto y por todos los gobernantes en tiempos de democracia: Arrastúa, Font, Barracchia, Feito; y trabajó junto a varios contadores como Horacio MartÃn, Carlos Dellavedova, Alfredo Zambiassio, Claudio Figal, entre otros, hasta llegar a Laura Angelini. “El tesorero es la persona de confianza del Intendente, junto al Intendente maneja los fondos, debo ser la persona de confianza de él. Hasta ahora no tuve problemas con nadie, siempre me brindé a la función, pero la confianza debe ser importante porque todos los movimientos de fondos llevan las dos firmasâ€, explica. -¿Cómo hace para ser persona de confianza de todos?-Hacer las cosas bien, hacer el trabajo. A mi no me gusta la polÃtica, jamás tuve participación polÃtica. Mi trabajo es técnico. Nunca tuve problemas con el Tribunal de Cuentas ni nada.El Tesorero sigue cumpliendo con sus funciones como el primer dÃa, pero “un par de cambios abajo†por prescripción médica. Un pico de estrés laboral motivado en que “en 2009 la situación financiera de la Municipalidad no era buena, hacÃamos magia en los movimientos para poder pagar los sueldosâ€, lo llevó a una licencia médica de tres meses. Hoy la situación es distinta, y los bolsillos de la Municipalidad también. “Hoy la economÃa de la Municipalidad es muy buena, y para el tesorero es una tranquilidadâ€.
A la hora de hablar de anécdotas, Fritz no duda en señalar aquel dÃa histórico en el que el ex Intendente Jorge Barracchia retiró por la ventanilla del Bapro 3 millones de pesos – dólares, y los depositó en el Banco Nación, una jornada que quedó en la historia. Es ya conocido el episodio que, por pago de tasas de interés bajas y la negativa a otorgarle un crédito al Municipio, el por entonces Intendente se presentó un dÃa en ventanilla con un cheque de tres millones de pesos y pidió la “platita, la platitaâ€. El Tesoro de la sucursal del Bapro no tenÃa ese monto, por lo que volvió dos dÃas después.“Ese dÃa yo tenÃa que viajar, mi familia me estaba esperando en el autoâ€, recuerda Fritz. “Tuvimos que contar toda la plata en el Bapro, agarramos una bolsa de consorcio cada uno, habÃa billetes de 5 y 10 pesos, de todo. Cruzamos la calle en auto y llevamos todo a la gerencia del Nación y tuvimos que contar todo otra vez, yo me fui de viaje y a las 7 de la tarde lo llamo a Claudio Figal y le pregunto cómo les fue, y me dice ‘todavÃa estamos contando’â€.